Bruselas permitirá a las operadoras gestionar el tráfico para asegurar mejor calidad, pero avisa de que, si hay abusos, prohibirá el bloqueo o el freno de servicios.
Tras una consulta de varios meses, Neelie Kroes, la comisaria europea de Agenda Digital (Telecomunicaciones), ha decidido que Europa, a diferencia de Estados Unidos, no va a establecer, por ahora, una regulación específica para la neutralidad de la red (net neutrality), un concepto que exige que todos los tráficos de datos sean tratados igual, sin discriminaciones ni retardos.
Esta postura puede considerarse una victoria para las operadoras de telecomunicaciones como Telefónica, Vodafone o Deutsche Telekom, ya que Bruselas reconoce el derecho de las compañías a gestionar el tráfico de sus redes, es decir, priorizar unos tráficos sobre otros. Se trata de que, en caso de congestión, puedan retrasar servicios como el correo electrónico para asegurar más calidad en, por ejemplo, una videollamada.
Sin embargo, Kroes, advierte de que la Comisión se “mantendrá vigilante” respecto a restricciones del uso de aplicaciones legales, como las llamadas de voz por Internet (con servicios como Skype), especialmente, en los operadores de telefonía móvil. Por eso, ha pedido al coordinador europeo de los reguladores de telecomunicaciones (Berec) que lleve a cabo una investigación sobre las prácticas de discriminación o retardo de determinados servicios, las barreras al cambio de operador o el nivel de calidad de servicio real ofrecido.
Kroes ha asegurado que, a finales de 2011, publicará los resultados de la investigación publicando los nombres de los operadores que realicen prácticas de filtrado de aplicaciones. Además, la comisaria ha avisado a los operadores de que no dudará en imponer medidas más rigurosas como recomendaciones o directivas e, incluso, puede llegar a prohibir directamente el bloqueo o retardo de servicios.
Entre las razones que Bruselas ha manejado para tomar esta postura, aunque no las esgrime en público, figura, por un lado, el hecho de que en Europa los usuarios disponen de más libertad de elección de proveedor de telecomunicaciones que en EEUU. Además, mientras que todo el sector de Internet (Google, Facebook, Microsoft, Yahoo! o eBay) es estadounidense, Europa sólo cuenta en este mercado con gigantes entre las operadoras de telecomunicaciones.
Razones
Bruselas ha decidido que, por ahora, no hace falta una regulación específica para Internet, a diferencia de EEUU. Kroes cree que en Europa hay más competencia en el acceso a las redes y además, todo el sector de Internet procede de EEUU.
Los senadores John Kerry y John McCain han presentado un proyecto de ley sobre privacidad que exigiría a las empresas notificar a los consumidores, en un lenguaje claro, el momento en que sus datos están siendo recogidos y les obliga a mantener esa información a salvo de los piratas informáticos.
Cada vez hay más preocupación por la cantidad de empresas que recopilan información acerca de los consumidores y cómo protegen esa información. Millones de personas se enfrentan a un alto riesgo de sufrir estafas por correo electrónico después del fallo de seguridad sufrido por Epsilon, una empresa de marketing online con cientos de firmas entre sus clientes.
La iniciativa se aplicaría a cientos de empresas del gigante de búsquedas Google, a las compañías telefónicas como AT & T y alas empresas de cable como Verizon Communications Inc. y Comcast Corp.
El proyecto de ley, si se convierte en ley, obligaría a las empresas a informar a los consumidores qué datos se están recopilando, los que se comparten y cómo iba a ser protegida esa información.
Las empresas que recojan datos también deberán permitir a los consumidores a optar por niveles en la recogida de datos, para especificar, por ejemplo, si permiten la recogida de datos sensibles como las condiciones médicas.
La medida también afectaría a las empresas de prensa, precisando que solamente podrían recoger la información necesaria para cualquier transacción particular.
Kerry, demócrata de Massachusetts, ha comentado que la medida contaba con el apoyo de algunas grandes empresas de tecnología.
“Estas empresas están de acuerdo con nosotros en que no se limita a hacer un buen negocio para proteger a sus clientes, saben que es lo que hay que hacer”, ha explicado en una conferencia de prensa.
McCain, republicano de Arizona, ha señalado que muchos sitios web, la mayoría de los motores de búsqueda, tienen que regular la privacidad porque son apoyados por la publicidad.
“Nuestro proyecto de ley pretende garantizar el respeto de la capacidad de las empresas para anunciar, al mismo tiempo que proteger la información personal de los consumidores”, ha dicho McCain.
La administración ha asegurado que le gustaban aspectos de la legislación y que revisaría cuidadosamente otros elementos.
Hewlett-Packard, Microsoft, eBay e Intel han manifestado su completo apoyo con el proyecto.
“Durante mucho tiempo hemos abogado por una legislación amplia sobre privacidad”, han asegurado en un comunicado conjunto. “La complejidad de las regulaciones de privacidad existentes hace que sea difícil para muchas empresas cumplir con la ley”.
DECEPCIÓN EN OTRA PARTE
El proyecto de ley busca proteger los datos que son únicos para una persona, como su nombre, dirección física, dirección de correo electrónico, número de teléfono, número de seguro social y números de tarjetas de crédito.
Hacer cumplir el proyecto de ley corresponde a la Comisión Federal de Comercio y los abogados generales del estado, con la FTC a la cabeza.
Los abogados generales se limitará a la búsqueda de una multa de 3 millones de dólares por violar normas de seguridad y transparencia. La FTC puede imponer multas civiles de 16,000 dólares por violación por día.
El proyecto de ley ha sido una decepción para la Asociación de Marketing Directo, que ha alegado que corría el riesgo de dañar Internet en un momento en que supone un espacio dinámico en la economía de los EE UU. En 2010, las empresas gastaron más de 25,4 mil millones dólares en publicidad digital, lo que generó 503.6 mil millones dólares en ventas, según ha señalado la DMA.
“DMA desconfía en cualquier legislación que altere la economía de la información sin una demostración de un daño real a los consumidores”, ha comentado la presidenta ejecutiva de la DMA, Linda Woolley.
El proyecto también ha sido una decepción para una coalición de grupos de consumidores y defensores de la privacidad, que ha acogido con beneplácito el proyecto de ley, pero ha pedido que sea “significativamente fortalecido”.
“No creo que esto vaya a afectar a la comercialización online en absoluto”, ha comentado el director del centro para el grupo por la privacidad digital, Jeff Chester.
Fuente: Europapress





















