Aunque aún recibe una avalancha de visitas diarias, la tienda online nacida al calor de un vídeo sexual grabado en las instalaciones de la Universidad Politécnica de Valencia ya no acepta más pedidos. Ha sido clausurada.
La web vendía camisetas inspiradas en una grabación que revolucionó Twitter (y la Red al completo) la pasada semana. En ella se mostraba a dos estudiantes practicando sexo ante a un ventanal iluminado, en el interior de uno de los edificios docentes. El diseño de estas prendas se basaba en las posturas de los protagonistas e incluía los lemas ‘UPVsex’ y ‘chingandoenlaUPV’, los ‘hashtags’ del momento.
Ahora un rótulo con grandes caracteres en rojo sobre fondo negro ha sustituido a las muestras de ‘merchandising’ que se exhibían en el ‘site principal’. “Parece que la web a la que estás intentando acceder ha sido CENSURADA”, indica esta inscripción. “Por motivos ajenos a nuestra voluntad, nos hemos visto obligados a cerrar el sitio web”, continúa.
Las razones no son otras que un correo electrónico remitido el pasado 12 de enero por la oficina del rector en el que se requería el “cese del uso del dominio upvsex.com” por “vulnerar los derechos de la marca Universitat de Politècnica de València” y dar un “uso indebido de su imagen corporativa”. De lo contrario, advertían en la notificación, se emprenderían acciones legales.
Imagen de marca
Detrás de esta “pequeña locura” (como ellos mismos la definen) se hallan dos alumnos de esta misma institución académica que aún no han salido de su asombro. “Les contestamos pidiendo que nos explicaran de qué forma vulnerábamos sus derechos porque no hacíamos ninguna referencia a ellos en la web ni en las camisetas”, explica uno de los jóvenes, que prefiere mantenerse en el anonimato.
Alega que únicamente utilizaron los términos #upvsex y #chingandoenlaupv, los ‘hashtags’ más empleados en Twitter para referirse al video. Tanto, que el primero se erigió en ‘trending topic en España.
Desde la Universidad Politécnica, el criterio es muy diferente. Insisten en que su imagen de marca está registrada y que, por tanto, no puede explotarse comercialmente sin autorización. Y, en este caso, consideran que la asociación de sus siglas con el vídeo sexual denigra la imagen del centro.
Como ninguno de los jóvenes quería problemas pusieron fin al proyecto esa misma tarde. Idéntica decisión que su competencia, un blog valenciano, que también se había sumado a la venta de ‘merchandising’.
Pedidos anulados
Para entonces, con más de 100.000 visitas en sólo 48 horas, el ‘negocio’ de UPVsex.com comenzaba a ser rentable. Habían recibido ofertas de proveedores con tarifas más ajustadas que permitirían rebajar los precios iniciales. Incluso barajaban vender chapas, llaveros y otros artículos con la ayuda de nuevos compañeros que deseaban unirse al equipo.
El cierre desbarató todos estos planes. Poco después de recibir el correo del Rectorado anularon los pedidos, contestaron los últimos emails, y crearon la web de ‘despedida’, presidida por una parodia de Chuck Norris, la última concesión en clave de humor de esta pareja de estudiantes.
Ahora, con la perspectiva que otorga el transcurso del tiempo, afirman haber vivido esta aventura como “una secuela de la película ‘La Red Social’, aunque a una escala muchísimo menor”. Y no es para menos, porque la tienda virtual nació a contrarreloj. En apenas cuatro horas la web estaba lista.
Recuerdan que la idea surgió la madrugada del día 11 tras unas risas en la Casa del Alumno, donde el vídeo erótico capitalizaba todas las conversaciones. “Uno de los comentarios que escuchamos fue que dentro de unos años llevaríamos camisetas con la frase ‘Yo también ví el vídeo de chingando en la UPV’. En ese momento, le sugerí a mi amigo que haríamos camisetas esa misma misma noche”.
Un proyecto contrarreloj
Dicho y hecho. Se marcharon a casa y se pusieron manos a la obra. El reto, comprar los dominios, diseñar una línea completa de camisetas, crear una tienda online en el menor tiempo posible para aprovechar la repercusión que la grabación estaba logrando en las redes sociales, sobre todo en Twitter. A las 4 de la mañana veía la luz la versión 1.0. Dos horas después, estaba publicada y operativa.
La operación, admiten, fue un éxito. En las primeras 24 horas tuvieron cerca de 65.000 visitas. Incluso se llegó a especular con que la grabación respondía a una estrategia de marketing viral. Ellos lo niegan rotundamente.
“No íbamos a ganar dinero, con ver unas cuantas camisetas por la calle nos bastaba. Quisimos aprovechar la situación sin hacer daño a nadie“. Porque, insisten, “en todo momento tuvimos presente la máxima de no hacer referencia al vídeo ni a la universidad de manera explícita”.
La grabación, en cualquier caso, continúa sumando adeptos en internet. En poco más de una semana, el número de reproducciones ha superado las 720.000.
La Universidad Politécnica de Valencia no ha permanecido de brazos cruzados. Desde entonces ha abierto un “expediente informativo reservado” para tratar de identificar tanto a los estudiantes que participaron en la orgía como a quienes grabaron y colgaron las imágenes en internet. Los verdaderos protagonistas de este entuerto.
Fuente: El Mundo



















